Hay una creencia muy extendida que dice que el aislamiento de fachadas es un trabajo de otoño o de invierno, justo cuando el frío aprieta y el gasto en calefacción se dispara. Pero la realidad es precisamente la contraria: el verano es una de las mejores épocas del año para ejecutar este tipo de intervención. De hecho, aquellos que la hacen en los meses de buen tiempo llegan al invierno siguiente con la obra ya hecha y el ahorro energético funcionando desde el primer día de frío. ¿Quieres más detalles sobre las ventajas de aislar la fachada en verano? Te los damos desde Galitherm®, tus especialistas en aislamiento de fachadas en A Coruña.
Las condiciones climatológicas favorecen una mejor ejecución
El aislamiento de fachadas en Galicia requiere superficies secas, temperaturas estables y ausencia de lluvia durante la aplicación y el curado. En nuestra comunidad, el verano ofrece esas condiciones de forma mucho más fiable que cualquier otra época del año; por ejemplo, evitamos la humedad ambiental más alta o trabajar con superficies que no han terminado de secarse, comprometiendo así la adherencia de los materiales. Por eso mismo, aprovechar los meses de julio y agosto para ejecutar la obra no es solo cómodo: es técnicamente más conveniente.
La vivienda está menos ocupada y la obra genera menos molestias
En verano, muchas familias están fuera durante períodos prolongados o tienen una rutina distinta a la habitual. Y es que ese es el momento ideal para intervenir en la fachada sin que la obra interfiera con el día a día de los ocupantes. Sin nadie en casa, lo cierto es que el ruido, el polvo y la presencia del equipo de trabajo se gestionan con mucha más comodidad.
Si aíslas la fachada en verano, el invierno de Galicia te pilla preparado
Una fachada bien aislada reduce la transmisión de calor en los dos sentidos:
- Impide que el calor del exterior entre en verano
- Evita que el calor interior se escape en invierno
Si la obra se ejecuta en verano, el sistema ya está funcionando al 100% cuando llegan las primeras semanas frías de octubre y noviembre. Es decir, no hay que esperar a la siguiente temporada para empezar a notar el resultado en la factura energética.
El plazo de ejecución es más predecible en verano
Las lluvias frecuentes del otoño e invierno gallego son uno de los factores que más alargan los plazos en obras de fachada. Las interrupciones por condiciones meteorológicas adversas se reducen considerablemente en verano, lo que nos permite planificar el inicio y el fin de la intervención con mucha más precisión.
Presupuestamos el aislamiento de tu fachada en Galicia
¿Tienes en mente mejorar el aislamiento de una fachada este año? Pues ahora es el momento de ponerse en marcha. Contacta con nosotros y desde Galitherm® te prepararemos un presupuesto detallado para ejecutar el aislamiento de tu fachada antes de que llegue el frío de Galicia.